Cultura y Espectáculos

‘Nomadland’ se corona como mejor película en unos Oscar históricos.

Tras su triunfal paso por la temporada de premios, entre ellos los Globos de Oro, los Bafta, el Sindicato de Productores (PGA), los galardones del Sindicato de Directores (DGA) o los Spirit del cine independiente, Nomadland ha cumplido con creces todos los pronósticos y se ha alzado vencedora como mejor película en una gala de los Oscars atípica e histórica por la diversidad entre sus premiados que se ha celebrado de forma presencial en Los Ángeles con dos meses de retraso por culpa de la pandemia. 

La poética mirada a los desahuciados de la crisis económica del 2008 dirigida por la chino-estadounidense Chloé Zhao era la clara favorita y de sus seis candidaturas también ha materializado la de mejor dirección para Zhao, la segunda mujer en conseguirlo tras Kathryn Bigelow hace once años por En tierra hostil, y la de mejor actriz para la enorme Frances McDormand, que logra así su tercer Oscar tras Fargo y Tres anuncios en las afueras

Basada en el libro País nómada: supervivientes del siglo XXI, de Jessica Bruder, Zhao ha seducido a los académicos captando en esta obra maestra la humanidad de esos nómadas modernos que buscan su lugar sobreviviendo con trabajos precarios, viajando en sus autocaravanas, luchando por su dignidad en medio de una naturaleza desbordante.

“Ha sido el viaje de toda una vida. Siempre he encontrado bondad en toda la gente que he conocido, este premio va para todos los que sacan la bondad de las personas que conocen, eso me inspira a seguir”, afirmó Zhao en un sencillo y bonito discurso al recoger su Oscar como mejor directora. McDormand, que también ejerce de productora, animó al público a que “vayan a ver la película en la pantalla de cine más grande que encuentren”, en un claro alegato a que la gente regrese con ganas a las salas. Fue un discurso breve y coronado por un aullido eufórico. No es para menos.

La actriz Regina King, que se estrenó como directora con Una noche en Miami, nominada a tres categorías, fue la encargada de dar el pistoletazo de salida a la 93ª edición de los premios de la Academia de Hollywood con una espectacular entrada hacia la sede de este año en la estación de trenes de Union Station a través de un plano secuencia marca de Steven Soderbergh, productor de la gala. 

Presentó a algunos de los nominados, sentados frente a unas mesas redondas con lámparas decoradas con figuras de los Oscar y no tardó en recordar la violencia policial que sufre EE.UU. “Ha sido un año tremendo, y eso que estamos justo en el medio. Y debo ser honesta: si las cosas llegan a salir de forma diferente en Mineápolis la semana pasada, tal vez habría cambiado mis tacones por botas de protesta”, dijo antes de otorgar la primera estatuilla de la noche a una emocionadísima Emerald Fennell por el guion original de Una joven prometedora, el primero y el único que ganó de los cinco a los que partía esta ópera prima con una vengativa Carey Mulligan. 

Acto después fue el dramaturgo francés Florian Zeller quien se adjudicó el de mejor guion adaptado por El padre, adaptación de su obra teatral homónima, y agradeció a Anthony Hopkins que aceptara el papel protagonista de un anciano con demencia que escribió para él. Precisamente, Hopkins, ausente en la ceremonia, se impuso como mejor actor al favorito Chadwick Boseman, fallecido en agosto de 2020 de cáncer de colon, y que en La madre del blues encarna al ambicioso trompetista Leeve. 

Soderbergh empezó fuerte, sí, pero la gala que prometía ser la celebración de una película en directo no tardó en fluir a un tono más solemne y aburrido, con agradecimientos eternos por parte de los ganadores. Los giros de guion estuvieron marcados por el cambio de orden de entrega de los premios. El de mejor dirección fue el séptimo en aparecer, el de película el antepenúltimo y el de mejor actor quedó como plato fuerte para el final.

El cambio de escenario y el reducido aforo de 170 invitados, en lugar de los más de 3.000 que acoge cada año el Dolby Theatre,  fueron las únicas pistas que indicaron que eran los Oscar del coronavirus. Todo lo demás se mantuvo como una gala habitual. Hubo mucha música, hasta un DJ en directo, y apenas se vieron mascarillas entre los asistentes. Desde un Dolby Theatre completamente vacío, Bryan Cranston recordó que todo volverá a la normalidad: “Volveremos el año que viene”. 

El momento más emotivo de la velada lo protagonizó el discurso del director danés Thomas Vinterberg, reconocido con el Oscar a la mejor película internacional por Otra ronda. Vinterberg dedicó entre lágrimas la estatuilla a su hija Ida, fallecida en accidente de tráfico cuatro días después del inicio del rodaje. “Acabé haciendo esta película para ella, como un monumento en su honor. Ida, acaba de ocurrir un milagro… y tú formas parte de él”, proclamó.

El británico de origen ugandés Daniel Kaluuya obtuvo el Oscar al mejor actor de reparto por meterse en la piel de Fred Hampton, activista de las Panteras Negras, en Judas y el mesías negro. Un premio más que cantado, como el de actriz de reparto para la surcoreana de 73 años Youn Yuh-jung por su abuela cínica de Minari. La intérprete, muy divertida, coqueteó con Brad Pitt -“¡Encantada de conocerle señor Pitt! ¿Dónde estaba usted cuándo rodábamos la película?”- y halagó el trabajo de Glenn Close, que optaba al galardón por octava vez. La estadounidense se tomó la derrota con deportividad y más tarde incluso se atrevió a hacer twerking en un baile improvisado que arrancó los aplausos de los presentes.

El español Sergio López-Rivera se llevó a casa el Oscar al mejor maquillaje y peluquería por su labor en La madre del bluesjuntamente con sus compañeras, Mia Neal y Jamika Wilson, que se convirtieron en las primeras mujeres negras que ganan este premio en toda la historia de los galardones.

No hubo suerte para otro de los españoles nominados, Santiago Colomo Martinez, candidato junto a Nick Davis, Greg Fisher, y Ben Jones por su trabajo en El magnífico Iván en la categoría de mejores efectos visuales. Tampoco para el documental chileno con producción española El agente topo, que se vio superado por el sudafricano Lo que el pulpo me enseñó

La italiana Laura Pausini, que emocionó con su actuación pre-show en la azotea del museo de la Academia, vio cómo el galardón por su tema  Io si, de la película La vida por delante, se iba a otras manos. Fue H.E.R con su Fight for you de la película Judas y el mesías negro la que se llevó la gran  sorpresa. 

Mank, de David Fincher, partía con diez nominaciones y se llevó dos Oscar, el de fotografía y diseño de producción. Los mismos que Soul como mejor película de animación y el de mejor banda sonora por la partitura de Trent Reznor, Atticus Ross y Jonathan Batiste. Para Sound of metal fue la estatuilla a montaje y sonido y Tenet, de Christopher Nolan, se adjudicó el de efectos visuales. Una de las grandes derrotadas de la noche fue El juicio de los 7 de Chicago. De las seis nominaciones, la película de Netflix se fue de vacío.

Angela Basset rindió homenaje “a los artistas que nos dieron alas para soñar y que estarán siempre en nuestros corazones” en el apartado de In memoriam, que incluyó, entre muchos otros, a Christopher Plummer, Ian Holm, Olivia de Havilland, Kim Ki-duk, Carl Reiner, Sean Connery, Alan Parker o Chadwick Boseman. La gala cumplió con la diversidad, no tanto como prometía, pero Soderbergh defraudó con un formato que debía  ser un homenaje al cine y acabó siendo un espectáculo más. Y más largo.

Fuente: La Vanguardia.

Related posts

La magia del séptimo arte y cientos de historias llegan a Zaragoza con el XXVI Festival de Cine

Sofía Millán

El género histórico será el protagonista de la nueva identidad de El Festival de Cine de Zaragoza

Sofía Millán

El festival Malabar lleva el circo más moderno a la sala Multiusos

Sofía Millán

Leave a Comment